Un negocio familiar en San Ramón, Costa Rica, se enfrentó legalmente a la reconocida marca italiana… y ganó.
La tienda tica “Prada” había registrado su marca en 2007, mucho antes de que la firma de lujo italiana aterrizara oficialmente en el país en 2021. Al recibir una advertencia legal de Prada, el caso llegó a los tribunales.
¿El resultado? El fallo favoreció a la empresa costarricense, sentando un precedente clave:
📌 Quien registra primero, tiene prioridad.
📌 El uso del apellido como marca es legítimo, siempre que no haya intención de confusión o aprovechamiento de otra marca.
Este caso deja una lección clara para emprendedores y empresas de todos los tamaños: el registro de marca es una herramienta de protección legal esencial. Puede marcar la diferencia entre mantener su identidad comercial o perderla.

