En Heredia, Costa Rica, un pequeño restaurante mexicano decidió hacer algo distinto.
Además de tacos y enchiladas, lanzaron una línea de flanes artesanales con un nombre tan provocador como genial: OnlyFlans.
Un guiño directo —y humorístico— a la famosa plataforma OnlyFans.
La apuesta fue clara: nombre llamativo, concepto disruptivo, identidad visual propia. Y funcionó.
Captó atención en redes, generó conversación, atrajo clientela.
Pero también atrajo algo más inesperado: una carta de advertencia legal.
Poco después de iniciar el registro de marca, los dueños recibieron una comunicación formal de los abogados de OnlyFans.
Exigían que dejaran de usar el nombre “OnlyFlans” o tomarían acciones legales.
¿Era una amenaza real? ¿Podía la marca costarricense continuar?
¿Estaban obligados a cambiar de nombre?
👉 Mire el reel y descubra qué hizo OnlyFlans cuando OnlyFans tocó la puerta.
